viernes 15 de enero de 2010
Israel es un estado judío y democrático. La cualidad democrática de un estado se basa, por definición, en la intervención del pueblo en el gobierno, pero ¿en qué consiste el carácter judío del estado de Israel? Mucho se ha debatido y comentado en Israel sobre este asunto y, tras largos dolores de cabeza, lo único que queda claro es que ni siquiera los judíos nos ponemos de acuerdo al respecto. Porque para poder darle significado al término "estado judío", primero debemos hallar la definición precisa de "judío", que puede variar dependiendo de si se hace mayor énfasis en la identidad religiosa, étnica, lingüística, histórica, cultural o social.
La haskalá (o iluminismo judío) puso a fin a siglos de marginación y abrió las puertas a la integración de los judíos en el ámbito secular. Muchos judíos se vieron a sí mismos como miembros de un mismo pueblo, pero separados de la tradicional adhesión a la fe judaica. De este modo, ser judío no implica la práctica religiosa, porque el judaísmo es un caso singular en el que el nombre de la etnia es el mismo que el de la religión. Puede haber judíos creyentes, practicantes, laicos, ateos, agnósticos e, incluso, cristianos.
La expresión "judío" en la frase "estado judío y democrático" no hace referencia a la religión ni a una posible organización teocrática, sino a la condición de sus ciudadanos. La contradicción aparente entre judío y democrático se resuelve en la calidad laicista del estado de Israel. Por tanto, el requisito básico para que Israel sea un estado judío y democrático estriba en que esté constituido por una mayoría de judíos, que a su vez garanticen las libertades propias de una sociedad democrática moderna.
Durante más de sesenta años, los palestinos se han negado a aceptar la realidad de que Israel sea el estado del pueblo judío. En Oslo (1994), Camp David (2000), Taba (2001) o Annapolis (2007)... Ninguna declaración conjunta entre israelíes y palestinos hace referencia al carácter judío del estado de Israel. Para los palestinos, supondría condicionar la negociación sobre el derecho de retorno de los refugiados.
Es estatus de los refugiados palestinos es uno de los puntos más problemáticos de las negociaciones. En la actualidad, hay alrededor de cinco millones de refugiados (y sus descendientes) que conforman la mayoría del pueblo palestino e incluyen población refugiada de la guerra de 1948 y de la guerra de los Seis Días de 1967. Las autoridades palestinas exigen que los refugiados sean recibidos por el estado de Israel. Si bien ninguno de los responsables comprometidos en el proceso de paz parece dispuesto a adoptar principios democráticos a la hora de abordar la cuestión de los refugiados, es necesario inclinarse por una solución técnica. Acoger a cinco millones de palestinos supondría la desaparición de Israel como estado del pueblo judío.
Del mismo modo que Israel acogió a millones de judíos dispersos por el planeta, la proclamación de un estado palestino podría servir para dar un hogar a sus refugiados. No volverán a Israel, no obtendrán ciudadanía israelí y no recibirán ningún tipo de indemnización por parte del gobierno. La solución a este problema deberá tener lugar fuera de las fronteras del estado de Israel. Como dice el autor del blog Pensando Israel, exigirle a Israel que reciba a todos los refugiados palestinos es exigirle que baje la bandera y se desarme a sí mismo.
Enlace recomendado:
Brevísimo resumen del conflicto palestino-israelí (Pensando Israel)
Los refugiados palestinos y el "carácter judío" de Israel
Bagatz contra Badatz
jueves 7 de enero de 2010

En el año 1947, meses antes de que sea aprobado el Plan de la ONU para la partición de Palestina, el presidente de la Sojnut (Agencia Judía) David Ben Gurión llegó a un acuerdo con los líderes de Agudat Israel, principal movimiento religioso ortodoxo, que determinaba el statu quo en las relaciones religión-estado en el inminente estado de Israel. Por temor a que Agudat Israel se oponga a la creación de un estado laico en Eretz Israel, Ben Gurión se vio en la obligación de concederles el monopolio en ciertos asuntos religiosos - como la Cashrut o el matrimonio – y asegurarles autonomía en sus centros educativos y yeshivot.
La intención de Ben Gurión era unificar de la mejor manera posible a la futura sociedad israelí. Laicos y religiosos debían llegar a un entendimiento y permanecer unidos en un Israel asediado por sus vecinos árabes. Con el paso de los años, la gran influencia política de partidos teocráticos, como Shas o Yahadut Hatorá, ha servido de garantía para que el Rabinato permanezca con el monopolio en los asuntos religiosos que atañen a la sociedad. De esta forma, la situación actual en Israel dista mucho de reflejar la separación religión-estado que deseaba el visionario de sionismo, Binyamín Zeev Herzl:
"¿Debemos crear un estado teocrático? No. La fe nos une, la ciencia nos hace un pueblo libre. En consecuencia, no dejaremos que nos gobierne la voluntad teocrática de nuestros dirigentes religiosos. Sabremos como encerrarlos en sus sinagogas, como soldados en sus cuarteles. No tomarán parte en los asuntos públicos para evitar problemas internos y externos."
La opinión del padre del sionismo, expresada en su famoso manifiesto El Estado Judío, nunca se ha visto formalizada y, a pesar de que Israel se enorgullece de que sus ciudadanos gocen de libertad de culto (o libertad para no pertenecer a ningún culto), la religión es financiada por las arcas públicas del estado.
Certificado de Cashrut
La Cashrut es un sistema de reglamentos que determinan qué tipo de alimentos están permitidos o prohibidos para su consumo según el judaísmo. Las leyes relativas a la Cashrut forman parte de los fundamentos del pueblo judío. Basada en los preceptos de la Torá y en interpretaciones posteriores, la Cashrut determina, hasta el más mínimo detalle, la vida alimenticia del practicante judío.
El Parlamento israelí aprobó en 1983 la llamada Ley contra el Fraude de la Cashrut, según la cual el Gran Rabinato de Israel (a través de sedes locales) es el único organismo acreditado para otorgar certificados de Cashrut. Para tal efecto, el estado organiza cursos de formación profesional para supervisores de Cashrut, que desempeñan su labor en el sector alimentario.
En relación a la Cashrut, se ha creado una controversia entre Bagatz (la Corte Suprema de Justicia de Israel) y la Rabanut a raíz de un acontecimiento reciente. En junio de 2009, el Gran Rabino de Ashdod, Yosef Sheinin, retiró el certificado de Cashrut de una panadería de la ciudad al enterarse de que su dueña, Pnina Conforti, es judía mesiánica. Según la propietaria del negocio, su creencia en Jesucristo no está relacionada con el derecho de poseer un certificado de Cashrut. Según el rab Sheinin, dicho certificado sólo puede ser concedido a establecimientos cuyos propietarios son judíos conforme a la normativa halájica. Llama la atención, sin embargo, que la Rabanut sí emita certificados de Cashrut a locales administrados por árabes israelíes.
La sentencia de la Corte Suprema obliga al Rabinato, en caso de que el rab Sheinin se niegue a acatar la ley, a autorizar a otro rabino para que le devuelva el certificado de Cashrut a la panadera siguiendo el procedimiento habitual y según las condiciones normales. Los Grandes Rabinos de Israel, Shlomo Amar y Yona Metzger, se oponen a que la justicia intervenga en asuntos religiosos y apoyan la decisión de Yosef Sheinin.
¿La solución?
La controversia ha creado división de opiniones y no ha dejado indiferente a nadie. Desde los sectores más religiosos consideran que Bagatz se ha excedido en sus atribuciones y que sus fallos no deben inmiscuirse en temas halájicos.
La sentencia de la Corte Suprema hace referencia a la antes mencionada Ley contra el Fraude de la Cashrut, aprobada por el gobierno y gracias a la cual el Rabinato posee el monopolio de la Cashrut al ser la única entidad capacitada para otorgar certificados. En el artículo 11 de la ley se especifica que "en la entrega de certificados de Cashrut sólo se tendrán en cuenta la leyes de Cashrut". Es decir, todo aquel que emplee criterios que sobrepasen las leyes religiosas (como la creencia personal del propietario del negocio) actúa en contra de la ley.
La verdadera solución, empero, consiste en la separación total religión-estado. Bagatz tiene como función principal ocuparse de la demandas contra el estado y demás organismos públicos. Mientras la Rabanut continúe siendo un organismo financiado por las arcas del estado (con el dinero de todos nosotros), Bagatz tiene el pleno derecho (y la obligación) de interferir en sus decisiones.
Publicado por Ariel Kanievsky en 19:00 Etiquetas: Política, Religión, Sociedad israelí 5 comentarios
Guerra psicológica: 500 $ por soldado israelí
lunes 4 de enero de 2010
La guerra psicológica se utiliza para difundir el miedo mediante el uso de la propaganda. Gracias al avance de las nuevas tecnologías, como Internet o la telefonía móvil, este método no tradicional de lucha se ha visto beneficiado en los últimos años. Las organizaciones terroristas de ideología yihadista (Al Qaeda, Hezbolá, Hamás, etcétera) son quienes mejor provecho han obtenido de los adelantos tecnológicos, hasta tal punto que Internet es uno de los principales canales de adoctrinamiento y difusión del yihadismo.
Los miembros de Hamás, el grupo terrorista que gobierna de facto la Franja de Gaza, son expertos en el empleo de la propaganda como guerra psicológica contra Israel. Durante la pasada operación "Plomo Fundido", Hamás envío a decenas de residentes del sur del país mensajes SMS que rezaban:
"Acaso cohetes hasta todas las ciudades no proteger a ti refugios, cohetes Qassam, Hamás".
A pesar de la severa dislexia del autor de los mensajes, la provocación y la intención de infligir miedo en la sociedad son claras. Recientemente, al cumplirse un año de la guerra en Gaza y el sur de Israel, varios israelíes han recibido en su buzón de correo electrónico un mensaje ofreciendo dinero por asesinar a soldados israelíes.
Get $ 500 dollars against killing an Israeli soldier
El e-mail incluye un enlace a la página web kku4u.info, donde se detallan los pasos a seguir y las armas a utilizar para conseguir el premio económico, que puede ser recibido vía PayPal o Western Union. A través de la página, la única manera de contactar con los administradores es rellenando un formulario de contacto. No obstante, accediendo a las herramientas de registro del dominio (gracias a Domain Tools) más datos saltan a la vista:
Registrant Postal Code:96666
Registrant Country:IL
Registrant Phone:+972.583765342
Registrant Phone Ext.:
Registrant FAX:+972.583765342
Registrant FAX Ext.:
Registrant Email:i.am.hitler.2099@gmail.com
Admin ID:f1b21a34e72da4d9
Admin Name:kaser anmi
IP Address: 216.36.51.122
Según los datos de registro, la dirección IP 216.36.51.122 pertenece a un servidor alojado en Pittsford, USA. La mayoría de los datos, como el teléfono o el código postal, parecen ser falsos, pero el prefijo telefónico +972 o el código de país IL son una prueba de que el dominio fue probablemente registrado desde Israel o los territorios palestinos.
Lo más curioso es el e-mail del administrador de la página: i.am.hitler.2099@gmail.com (yo soy Hitler 2099). Dicha dirección también fue utilizada para enviar, durante febrero de 2009, intimidaciones a ciudadanos israelíes en que se les ofrecía alistarse a Hamás como espías y amenazaban con matar a altos funcionarios del gobierno israelí.
La dirección está registrada en el servicio Gmail de Google, que permite a cualquier persona abrir una cuenta de forma gratuita sin requerir identificación alguna. Sin embargo, es posible (y no demasiado complicado para cualquier internauta con conocimientos básicos a nivel de usuario) rastrear la procedencia exacta de un e-mail por medio de la dirección IP del remitente. Basta con habilitar la opción "mostrar encabezado completo" en las configuraciones del correo. Ese encabezado contiene el número IP del ordenador desde el cual se envío el mensaje. Una vez descubierta la IP, la página web IP-address.com rastrea todos los datos relacionados hasta hallar las coordenadas físicas exactas del remitente. ¿Alguien se anima?
Publicado por Ariel Kanievsky en 10:45 Etiquetas: Conflicto, Ejército de Israel, Medios de comunicación 1 comentarios
Diálogo con el taxista
jueves 24 de diciembre de 2009 (Nochebuena)
- Tú no eres de aquí, ¿verdad?
- Soy de España.
- ¿De España? ¿De qué parte de España?
- Barcelona.
Eran las 12 del mediodía del viernes. Yo acababa de salir del trabajo, pero los 38 grados de fiebre me convencieron de que caminar hasta mi casa, a pesar de que vivo muy cerca del trabajo, no era la mejor de las ideas en ese momento. Me sentía muy débil y cansado, de modo que decidí coger un taxi.
Lo último que quería en aquel momento era entablar un diálogo con el taxista, pero el hombre se empezó a poner pesado con su interrogatorio. No era la primera vez que un taxista me hacía esas preguntas, ya se sabe que los taxistas (aquí y en la China Popular) son de dar conversación y, para ser sincero, mi acento me delata a kilómetros de distancia. A veces ni siquiera puedo decir shalom sin que alguien me pregunte si soy argentino (los israelíes se creen que todos los que tienen acento español son argentinos).
Por lo general, lo primero que hacen los israelíes al enterarse de que vengo de Barcelona es mencionar los nombres de algunos jugadores del Barça e intentar dar su opinión sobre la última jornada de liga. En Israel la liga española se sigue con muchísimo entusiasmo y muchos israelíes son seguidores de equipos españoles. Pero este taxista no parecía muy interesado en el mundo del deporte, de modo que se limitó a mirarme de reojo y, pensativo, me soltó una pregunta que me llevó varios segundos digestir.
- Si eres de Barcelona, ¿cuál es tu relación con Israel? ¿Qué estás haciendo aquí?
Lo inesperado de la pregunta y los treinta y ocho grados por los que estaba pasando mi cuerpo fueron los responsables del largo silencio que se produjo, acompañado de una incomodidad, supongo recíproca, para con el taxista. En mi interior pensaba que era una pregunta estúpida, pero no estaba seguro de si el taxista había preguntado por inocente curiosidad o si, en efecto y como parecía, era un pobre ignorante que desconocía la realidad de su propio país. De modo que decidí sacar al taxista de su ignorancia.
- Soy sionista - le dije al hombre, esperándome ya cualquier cosa por respuesta.
- ¿¡Sionista!? Pero si ni siquiera eres religioso - me respondió el taxista elevando la voz y mostrando una cierta molestia.
Durante el resto del trayecto, que no habrá superado los cinco minutos, me esforcé en explicarle al taxista el significado del sionismo y que no es necesario ser religioso para ser sionista. Que los ideólogos y creadores del estado de Israel como Theodor Herzl y David Ben Gurión eran ashkenazíes laicos, muy alejados del mundo religioso y que es justamente en los círculos religiosos donde se maneja una mayor desconfianza hacia el sionismo, justamente por ser un movimiento de carácter laicista.
El taxista pareció entender, sobre todo cuando, para contradecirme un poco, le argumenté que no podía haber una separación completa entre el sionismo y el judaísmo, ya que la historia del pueblo judío y su relación con la tierra de Israel estaban basadas en textos religiosos como la Torá y el Talmud.
- Ha sido un placer traerte hasta tu casa, español - me dijo el taxista al llegar al lugar que le había indicado. - Que tengas un shabat shalom.
- Shabat shalom - le respondí yo, mientras me bajaba de su taxi.
Publicado por Ariel Kanievsky en 10:15 Etiquetas: De la vida diaria, Religión, Sociedad israelí 6 comentarios
La nueva estrella de YouTube
sábado 12 de diciembre de 2009
A sus 86 años de edad, Shimon Peres no deja de sorprendernos. Esta semana, el presidente israelí presentó desde su residencia presidencial su nuevo canal de YouTube. De esta manera, Peres se suma a otros destacados dirigentes a nivel mundial, como la reina Isabel II de Inglaterra, el presidente de Estados Unidos Barack Obama o el Papa Benedicto XVI, que han elegido este singular medio para comunicarse y dirigirse a los habitantes del planeta.
"Bienvenidos a mi canal de YouTube", dice Peres en su vídeo de presentación, en el que aparece sonriente, sentado en su despacho lleno de libros y con la bandera nacional a su lado. "Estoy muy interesado en charlar con vosotros, muy interesado en escucharos y muy interesado en compartir con vosotros mis sueños y pensamientos", nos transmite Peres en la versión hebrea del comunicado.
A lo largo de toda su carrera, Shimon Peres siempre mostró su entusiasmo hacia las nuevas tecnologías, no sólo como meros medios de información, sino como nuevas herramientas para alcanzar los objetivos de diálogo, paz y cooperación tan esperados por nuestro pueblo. Por ello no sorprende que el presidente de Israel haya lanzado su propio canal de YouTube, adaptado a los nuevos tiempos y con el firme deseo de avanzar hacia el futuro.
Ésta es una nueva oportunidad, como dice el propio Shimon, para que tanto árabes como judíos nos sentemos a dialogar y, sobre todo, a comprendernos y ayudarnos mutuamente. "Estoy seguro de que nos traerá grandes beneficios".
El objetivo no es Afganistán
lunes 7 de diciembre de 2009
En lo referente al programa nuclear iraní, la prensa internacional está utilizando un vocabulario casi idéntico al que utilizaba en los meses que precedieron a la invasión estadounidense de Iraq. Actualizando unos pocos detalles, el diálogo diplomático y las constantes ofensivas verbales traen a la memoria la Segunda Guerra del Golfo. Las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein han dado paso a las aspiraciones nucleares de Mahmud Ahmadineyad, Bush es ahora Obama, Sharon es Netanyahu, Iraq es Irán, y la ONU... La ONU sigue siendo la misma ONU.
Los rumores de batalla son cada vez más claros: nos encontramos a las puertas de una guerra. Hoy, como en el 2003, se habla de amenaza para la humanidad, falta de cooperación, sanciones y hasta de ultimátum. Y hoy, como en aquel entonces, la comunidad internacional prefiere mantenerse agnóstica.
La semana pasada el presidente de Estados Unidos anunció de manera oficial el envío de un nuevo contingente de 30.000 soldados a Afganistán que actuarán, según palabras del propio Obama, en nombre de la seguridad mundial. Después de los atentados del 11-S, Afganistán tiene un enorme interés estratégico que el gobierno estadounidense no puede ignorar. La derrota de Al Qaeda en la zona de Afganistán y Paquistán es vital para formar unas fuerzas de seguridad más competentes y conseguir un gobierno afgano más eficiente, con más legitimidad y alejado de la corrupción.
Pero el objetivo real no es Afganistán. A pesar de que la retirada total de Iraq era una de las promesas electorales de Barack Obama, alrededor de 124.000 soldados de EE.UU. (cifra correspondiente a noviembre de 2009) siguen destacados en el antiguo territorio babilonio. El verdadero objetivo es acorralar a la República Islámica de Irán, que comparte frontera con Afganistán por el este y con Iraq por el oeste. De este modo, tanto Iraq como Afganistán están siendo utilizados por el ejército estadounidense como bases para una futura ofensiva terrestre en el país persa.
Y por supuesto, Israel está dentro del juego. Desde hace 61 años, el ejército de Israel siempre está en estado de alerta. Si no está en guerra, se prepara para la guerra. Hace ya tres años consecutivos que Israel efectúa un simulacro de defensa civil en el que el ejército recrea un ataque en todos los frentes posibles, incluido un probable lanzamiento de misiles desde Irán.
Con ayuda estadounidense, Israel ha instalado en el desierto del Néguev un secretísimo radar táctico de detección de misiles de largo alcance (¿qué habrá que proteger en el Néguev?) integrado al sistema de defensa de misiles balísticos Arrow 2 de fabricación israelí. A pesar de las diferencias políticas con Obama respecto a la ocupación y el proceso de paz, Israel es aún el indiscutible gran aliado de Washington en lo militar, hecho corroborado el pasado mes de octubre en que los ejércitos norteamericano y hebreo desarrollaron la mayor maniobra militar conjunta de la historia de ambos países.
Algo se está cociendo en los grandes despachos y una vez acordado el sistema de alianzas (Siria, Turquía, Rusia, China, etcétera) el ataque a las instalaciones nucleares de Irán será inminente. Y la verdad es que ya va siendo hora.
P.S. - Paren el mundo que me bajo.
Publicado por Ariel Kanievsky en 19:45 Etiquetas: Conflicto, Medios de comunicación, Política 5 comentarios
La moda mizrají se expande (en Israel)
sábado 28 de noviembre de 2009
El corresponsal de elmundo.es en Israel, Sal Emergui, nos explica desde su espacio en el blog Crónicas desde Oriente Próximo cómo la música de los judíos de origen magrebí y oriental ha conquistado los principales feudos de la cultura ashkenazí.Ha llegado el momento de los descendientes de Marruecos, Túnez, Iraq, Yemen, Turquía, Libia, etcétera. El pueblo se ha cansado de las letras de compromiso político o social de los ashkenazíes. Ahora quiere bailar y pasárselo bien.
Con el paso de las décadas, el auge de la música mizrají (también llamada oriental o mediterránea) ha creado un nuevo estereotipo dentro de la sociedad israelí. En la generación de los pioneros y, más adelante, en la generación de los sabras, el estereotipo israelí se relacionaba directamente con los descendientes de judíos ashkenazíes (supervivientes del Holocausto, entre ellos), organizados en kibutzim (comunidades agrícolas cooperativas). Durante los últimos años, Israel se ha reconciliado con su parte más oriental y los cantantes de música mizrají arrasan en bares, discotecas y pubs de todo el país, dejando de lado la música anglosajona, latina o israelí ashkenazí.
La música mizrají suele ser a menudo relacionada con los arsim, término hebreo que describe el estereotipo israelí de la persona de clase baja y malos modales asociado con los judíos de origen sefardí. En la actualidad, el término ars es parte fundamental de la cultura entre los jóvenes - estudiantes y soldados - y muchos comediantes y humoristas basan sus chistes en personajes arsim.
El siguiente vídeo es un capítulo del programa de humor Ha Israelim, que presenta las diferentes realidades socioculturales israelíes y sus estereotipos más destacados, los arsim entre ellos. Los arsim son fácilmente reconocibles por la forma de vestir (pantalones apretados y llevados muy bajo), el uso excesivo del lenguaje callejero, el mal empleo del idioma hebreo, expresiones vulgares, gritos, etcétera.











